domingo, febrero 22, 2015

Sola.

Podría ser considerado por algunos una obsesión, si simplemente mirasen dentro de mi cabeza cada vez que me acuerdo de ti

Solo un encuentro fue necesario para que me enganchase a ti como a la heroína. ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora, cuando siempre he evitado esta clase de cosas? ¿Por qué contigo? Se acostumbra uno tan fácilmente a las cosas buenas. 

Recuerdo casi a diario como me tocabas, como si me fuese a romper, como me acariciabas y me susurrabas al oído que era preciosa. Como nuestras manos se entrelazaban y sentía que como las mariposas en mi estómago peleaban por salir hacia la superficie. 

Meses después, con la esperanza de volver a verte, estrené mi vestido rojo y puse todo mi empeño en impresionarte.  Pero nunca llegaste al encuentro y nunca más nuestras miradas volvieron a cruzarse. 

Quedándome así yo sola con tu recuerdo.  

Bel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario