Siempre he estado rodeada de gente, gente que me quiere y a la que le importo; gente que me ha demostrado miles de veces que formo parte de este mundo; gente que me ha demostrado que soy lo suficientemente buena; gente a la que he ayudado pero a la que no he dejado que me ayude. Siempre me he sentido sola. Totalmente sola. ¿Por qué? Mis padres se dedican a la hostelería y están separados. Su separación no fue un trauma, era muy pequeña pero pasaba tiempo con canguros que, en definitiva, eran extraños pero que me han sabido cuidar muy bien y con quien tengo muy buenos recuerdos. A partir de los 8 años, me quedaba en casa sola. ¿Qué paso? Creía que debía enfrentarme sola al mundo, cosa que nunca ha sido cierta, cosa que siempre ha estado en mi cabeza. Esto ha hecho que, aunque sea una persona extrovertida, tenga muchísimo miedo a todo, pero, en especial, a quedarme sola otra vez. Ha hecho que prefiera no enfrentarme a mis problemas por este miedo. Prefería aferrarme a una realidad que no era cierta, vivir en algo surrealista. Nunca me enfrentaba a mis sentimientos y mucho menos los contaba, nunca intentaba cambiar este falso mundo de autodestrucción que creé para mí.
Hasta ahora. Después de 12 años, he decidido admitir que tengo un problema. Admitir que no estoy bien porque me he dado cuenta de que no tiene nada de malo necesitar ayuda. Sí, necesito ayuda. Sí, me va a costar trabajo salir de aquí. Sí, sé que lo voy a pasar mal pero también sé que lo voy a conseguir.
Con este texto quiero mostrar que no es malo hablar de sentimientos y problemas, y os animo a buscar ayuda, sea profesional o no, si la necesitáis. Pedir ayuda no te hace débil; te hace valiente, te hace capaz de poner solución a los conflictos, te hace dueño de ti mismo, te hace ser fuerte y, sobre todo, te hace volver a la realidad y a ti mismo. Igual no soy la más indicada para decir esto y sé que hablar es muy fácil y que los actos son los que cuentan y los que valen, pero, intentad que el miedo nunca os pare.
Sed felices y ayudad a quien podáis y dejad que os ayuden.
Gin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario